martes 17 de enero de 2012

Remar


Conversación con Val por el messenger del teléfono sobre dos temas candentes (lo digo por calientes en el sentido más literal de la palabra): el calor de estos días y remar (remar la vida). Una charla breve; no me gustan los chats, sólo para cosas breves, con personas a las que tampoco les gusta chatear, con las que saben hacerlo (ergo: escribir una misma consulta en un solo mensaje, a menos que sea eternísimo y de vida o muerte, pero eso de partir un ¿a dónde salimos? en tres mensajes me agota) y para cuestiones de familia o de trabajo (ya lo sabrán mis amigas/os que suelen no bancarme por todo esto). Mi escala de preferencias vinculadas a la comunicación telefónica o cibernética se organiza así: llamada en un 70%, e-mail en un 20%, mensaje de texto y chat en un 5%. Más o menos así son los valores dependiendo de cuán efectiva sea la comunicación, muy por el contrario de lo que debería elegir una nativa de la hoy tan mencionada generación Y.

Pero volviendo a la conversación por chat, que la del calor no era el lugar común para cuando no hay temas porque muchos conocidos necesitan que llueva urgente y Val que no se derritan sus hijos, sí nos reímos mucho con la de remar, esta expresión de "remarla" (palabra que entra dentro de las que yo llamo homónimos hípersensibles). Después de hablar de situaciones que significaban que estamos "remando" concluimos que remar es mucho más fácil que todas las situaciones complicadas! De hecho, me acuerdo que cuando tuve que remar un bote en Tenerife, con un mar semi bravo, no sentí que era un problema. O pienso en María Laura, que adora ir a remar.

Mamoy suele usar una expresión que es más dramática: remar en arenas movedizas. Será que el misterio de las arenas movedizas siempre me gustó e intrigó, que imaginar a alguien remando en ellas sí que me suena desopilante. Movedizas, en la antigüedad, significaba que algo tenía vida. ¡Buuuuuuu!

          

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2 comentarios:

Anonymous val ha dicho...

Y si Mar, para mi hay que REMAR en la vida, haciendo referencia a la accion de remar para llegar a un objetivo poniendo todas nuestras fuerzas para lograrlo. Me encanta como escribis y te admiro por eso. Besos

27 de enero de 2012 21:41  
Blogger Martina Delacroix ha dicho...

Sí, te conozco y sos remadora espontánea. Se te pone algo en la cabeza y ahí vas. Sin dudas. Gracias por tu comentario, Val. Un beso enorme.

28 de enero de 2012 21:34  

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